A través del contacto con el caballo y de la motivación que este genera, intenta buscar diversas soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas. 

Aumenta la motivación, estimula la afectividad, mejora la atención y concentración, estimula la sensibilidad táctil, visual, auditiva y olfativa, ayuda al aprendizaje pautado de acciones y aumenta la capacidad de independencia.